fbpx
a

Antrozoología

  /  Divulgación   /  LA IRRESISTIBLE HIERBA GATERA
LA IRRESISTIBLE HIERBA GATERA

LA IRRESISTIBLE HIERBA GATERA

La imagen de un gato restregándose en una hierba gatera goza de cierta popularidad porque es de todos conocida la afición de los gatos a esta planta.

La cuestión es por qué los gatos se sienten tan irresistiblemente atraídos por la hierba gatera (Nepeta cataria, también conocida como catnip, su nombre en inglés) y por una enredadera oriunda de Japón, la Actinidia polygama. Se ha especulado mucho al respecto.

La Actinidia polygama es una vieja conocida de la herboristería asiática y se emplea con frecuencia en la medicina tradicional, como tónico y estimulante en dolencias cardíacas o reumáticas, como diurético, etcétera.

La Nepeta cataria, en cambio, aunque crece asilvestrada en Asia y América, es originaria de Europa y, como ya se ha dicho, su efecto sobre los gatos está registrado hace ya mucho tiempo.

Dos tercios de los gatos sufrirá alteraciones

Aunque un tercio de los felinos no responderá así, los otros dos tercios se aproximarán con placer a esta planta, comerán o masticarán sus flores o sus hojas, se frotarán con ella, la olisquearán, y volverán una y otra vez a ella.

Un buen observador comprobará de inmediato que el comportamiento de los gatos sufrirá alteraciones.

Al principio, serán más juguetones; luego tendrán comportamientos extraños: rodarán sobre sí mismos o harán como que cazan ratones, por ejemplo.

El porqué todavía no está del todo claro

El porqué no está del todo claro, pero se apuntan factores ambientales, genéticos y sexuales. Se había especulado sobre la nepelactona, una molécula aromática, muy volátil, presente en esta planta.

La nepelactona se relaciona con una activación de zonas del sistema nervioso central que intervienen en el comportamiento sexual de los gatos.

No obstante, que un tercio de los gatos o algunas razas de los mismos no reaccione o reaccione poco ante la hierba gatera siembra dudas acerca de esta correlación o, más exactamente, reclama una investigación más exhaustiva sobre el papel de la nepelactona en los gatos.

Recientemente, la revista Science ha publicado un estudio que se aproxima a la teoría de la nepelactona.

Esta se relaciona con la presencia de una molécula muy próxima, el nepetalactol, presente de modo significativo tanto en la Nepeta cataria como en la Actinidia polygama. Masao Mizayaki, biólogo y director del estudio, experimentó con una solución de nepetalactol y estudió la reacción que provocaba en los felinos.

Empapó unas esterillas con la solución de nepetalactol y otras con una solución salina

Los veinticinco gatos domésticos con los que experimentó no mostraron duda alguna al escoger las esterillas que contenían nepetalactol, con las que disfrutaron restregándose y jugando.

El profesor Mizayaki, no contento con este experimento, lo repitió con felinos salvajes, hoy alojados en reservas o parques zoológicos del Japón. Un leopardo, un jaguar, dos linces y treinta gatos salvajes mostraron la misma preferencia y el mismo placer por el nepetalactol que los gatos domésticos.

En el experimento, los científicos midieron las beta-endorfinas de los felinos cinco minutos antes y cinco minutos después del experimento.

Las beta-endorfinas son vulgarmente conocidas como hormonas de la felicidad y su segregación se activa por encima de lo normal con la ingesta de opiáceos.

Aquellos gatos que tenían bloqueado el llamado sistema opiáceo, responsable de estas hormonas, se mostraron indiferentes al nepetalactol.

La conclusión era clara y evidente

La conclusión era clara y evidente: el nepetalactol, para los felinos, es equivalente al opio o la heroína para los humanos. El contacto con el nepetalactol estimula sus centros de placer y se recrean con la ingesta de esta sustancia.

La hierba gatera y el ataque de los mosquitos

Sin embargo, también se registró un inesperado efecto de estas plantas sobre los gatos. Los gatos que se restriegan en la hierba gatera sufren en menor medida el ataque de los mosquitos. Se frotó la piel de los gatos con una infusión de esta hierba y se comprobó que recibían la mitad de visitas de mosquitos que los gatos que habían sido frotados con una solución salina, inocua.

Por lo tanto, frotarse en la hierba gatera, señalan los científicos, puede ser un comportamiento instintivo heredado de su pasado en estado salvaje.

Eso indicaría que la adicción de los gatos por el nepetalactol no sería la causa principal de su afición por la hierba gatera, sino, realmente, un efecto secundario.

Leave a comment